En clase seguimos aprendiendo sobre las plantas y hemos realizado una actividad muy especial que nos ha encantado.
Cada niño/a trajo un tetrabrik de leche de su casa y lo transformamos en una pequeña maceta. Primero, lo forramos. Después, añadimos tierra y plantamos semillas. Podían elegir entre césped para gatos, que crece muy rápido y nos permite observar los cambios en pocos días, o perejil, para conocer también plantas que utilizamos en la vida diaria.
Para darle un toque aún más especial, en Plástica creamos unas casitas que colocamos detrás. De esta forma, nuestras macetas parecen pequeños jardines delante de una casa, como podéis ver en las imágenes. Cada creación es única y refleja la imaginación y el esfuerzo de cada alumno/a.
Esta actividad nos está permitiendo aprender de forma práctica cómo nacen y crecen las plantas, qué necesitan para vivir (agua, luz, tierra…) y la importancia de cuidarlas y ser responsables en su mantenimiento. Además, fomentamos el respeto por la naturaleza y el interés por el entorno que nos rodea.
A través de este pequeño proyecto, no solo estamos trabajando contenidos de Ciencias, sino también la creatividad, la paciencia y el cuidado diario.
Los niños y niñas han disfrutado mucho creando, experimentando y viendo los primeros resultados de su trabajo. Es muy emocionante mirar cada mañana si las plantas crecen o no, ya que algunas ya han salido y otras todavía están en proceso.
Os mostramos algunas de sus macetas:





